Bajo la supervisión de dos agentes de la Guardia Civil la cita ha transcurrido con normalidad, y es que no es fácil congregar a canívales, gnomos, troglodítas, guerrilleros, soldados medievales, tenistas de los años 80, payasos e incluso seres del espacio universal y todo sin que haya ningún incidente.
A la llegada dos sospechosos terroristas de oriente medio amenazaron con arruinar la fiesta pero con la mediación de la benemérita y la magia del surfing andaluz todo quedó en una anécdota.
En definitiva, toda una jornada de risas y otra excusa más para reunirnos y ponerle buena cara al mal tiempo. Se disfrazó hasta el perro. Esperemos que se siga repitiendo.